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Cavaliers se reinventa de la mano de Lebron James y rompe los pronósticos

Crónica del segundo partido de las finales de la NBA para el Magazine http://www.martiperarnau.com (8 de junio de 2015)

La lesión de Kyle Irving había dejado las opciones de victoria del conjunto de Cleveland por el suelo. Tras un buen primer partido donde Lebron James estuvo a un tiro de vencer el duelo parecía que tras la pérdida de su segundo espada no habría opciones para el Rey, en la prensa americana se hablaba de nuevo del gafe de la ciudad de Lebron, “Dios sigue odiando a Cleveland” titulaba uno de los periodistas deportivos más prestigiosos del país como es Bill Simmons. La magia de las Finales tenía guardada una sorpresa para esta edición, Warriors no podría ante una versión totalmente nueva de Cavaliers que igualaba la serie a 1 tras imponerse 93-95 tras la prórroga.

LEBRON JAMES CAMBIÓ DE PIEL

La gran incógnita para este partido era saber cómo iba a competir (o directamente si iba conseguir hacerlo) Cavaliers sin la presencia de Kyle Irving, el escudero de Lebron James. Su baja dejaba al equipo sin un caudal ofensivo muy importante, más allá de los números el equipo de la Conferencia Este se quedaba sin su único jugador capaz de generar puntos por sí mismo de manera regular cuando el balón no estaba en manos de Lebron James. En defensa, aunque no es su especialidad, se perdía su ambición mostrada en ese fatídico primer partido donde quiso demostrar que Curry no es tan superior a él.

El entrenador de Cavaliers David Blatt decidió que el principal cambio debía venir por parte de Lebron James. 44 puntos y estar a un tiro de la victoria desaconsejaban tocar mucho el rol de la estrella del equipo, sin embargo, el no tener la presencia de Kyle Irving iba a provocar que Golden State pudiese cerrarse más y mejor sobre él, así que lo primero que cambió Blatt fue la posición de Lebron James.

En el primer partido su hábitat natural había sido el poste alto izquierdo del ataque, donde recibía desde parado y aprovechaba los aclarados que le preparaban sus compañeros desde el otro lado de la botella donde eran meros espectadores. En este segundo encuentro James comenzó de alero, ajeno a los primeros segundos de las jugadas y recibiendo en carrera para penetrar desde el centro. Su primera posición fue de finalizador, una buena idea para tener más descansado de cara al final del partido, sin embargo, precipitaba demasiado los ataques y todos acababan con un tiro del de Akron chocando contra varios jugadores de Warriors así que Blatt le dio más recorrido y situó a Lebron James de base, no de un base director, sino del Michael Jordan de la famosa jugada de Utah, uno que subía la bola, oteaba en carrera y penetraba en busca de soluciones. Esa posición le daba una ventaja, a su defensor (Barnes o Iguodala) ya no le valía con presionarle en el poste para que no recibiera, como cuando estaba de “cuatro” en el primer partido, ahora iban a tener que estar pendientes de él a nuevo metros de canasta, ni iba a tener un comportamiento tan previsible como cuando estaba jugando de tres.

Esa posición de Lebron James fue la base sobre la que construir una nueva versión de Cavaliers. Pasó de atacar desde el poste alto izquierdo de espaldas a sus compañeros a atacar en carrera y de cara, y sobre todo siempre desde el triple frontal. La regla número uno que pareció marcarle Blatt fue que todos los ataques los hiciera desde el centro, así iba a tener compañeros a sus dos lados, por lo tanto mayor número de opciones y eso creo una sinergia positiva ya que la actitud de los jugadores de Cavaliers pasó de la pasividad del primer día a un continuo movimiento ofensivo y con mucha agresividad de cara a aro cada vez que alguien que no era Lebron James tocaba el balón.

DELLAVEDOVA SECÓ A CURRY

Al australiano Mathew Dellavedova le tocó ser el hombre que iba a remplazar a Kyle Irving en el quinteto titular. Lejos de ser un playmaker como su compañero, el jugador de segundo año destaca por su buena defensa, sin embargo, en el primer partido no había sido una pieza que sumara para el colectivo. Él y James Jones fueron los peores jugadores del primer partido en cuanto al +/- en pista con –11 y -13 respectivamente, en cambio, en este segundo encuentro fueron los mejores con +15 del australiano y +22 del ex de Miami Heat. Esa activación del banquillo que no tuvo en el primer partido fue muy importante para mantener el ritmo defensivo tan físico que tenía preparado David Blatt para Warriors.

A Dellavedova le tocó bailar con la más fea, Stephen Curry, quien en el primer partido había tenido sus mejores minutos cuando se enfrentó al australiano. En esta ocasión se iba a convertir en una pesadilla. Shumpert y él se encargaron de que los Splash Brothers tuvieran la menor participación posible, al ex de New York le costó cuatro cuartos cogerle la medida a un Klay Thompson que mantuvo durante todo el partido a su equipo cerca en el marcador con una demostración ofensiva de alto nivel.

Thompson comenzó todos los cuartos anotando sus primeros tiros y fue la principal fuente de puntuación por parte de Warriors debido a un mal Curry que solo tuvo varios chispazos de su nivel ante un Dellavedova que le hizo un marcaje digno de estudio y que no le permitió ni un solo tiro cómodo en todo el encuentro, lo que provocó su doloroso 2 de 15 en triples (récord de lanzamientos de tres fallados en una Finales). El resto de jugadores del equipo entrenado por Steve Kerr demostraron una absoluta dependencia de los Splash Brothers.

Eso provocó que se convirtieran en un equipo predecible. Las tempranas faltas de Klay Thompson obligaron a Kerr a pedir un tiempo muerto y darle un toque de atención a Curry a mitad del primer cuarto. El técnico le obligó a entrar en el partido y tirar después que en los primeros seis minutos no hubiese ni mirado aro, así que Curry tiró pero con Dellavedova no pudo y pese a intentarlo, lo único que consiguió fue ir relegando poco a poco a Klay Thompson a un segundo plano que acabó siendo perjudicial. A medida que pasaban los minutos Curry tiraba más que Thompson en proporción hasta llegar a un punto que el alero apenas se situaba en una esquina a la espera de algún balón exterior que casi nunca llegaba.

Los Splash Brothers se acogieron más de lo habitual a su jugada de seguridad, aquella que les permite iniciar los ataques con opciones para ambos y que por lo tanto les genera más puntos pero en esta ocasión Cavaliers tardaron poco en descifrarla. La jugada en cuestión sitúa a Curry y Thompson en los postes bajos y Green y Bogut en los altos, el quinto jugador sube el balón y se decanta hacia un lado y entonces empieza el movimiento: Bloqueo de poste alto a poste bajo para que Curry reciba en el triple y en cuanto recibe comienza el movimiento en el otro lado, cuando Klay llega arriba puede recibir o ir a bloquear a Curry para jugar parejas con dos opciones claras de tiro, la del propio Curry con balón o Klay al pase. La intensidad de piernas de Dellavedova y Shumpert, quienes pasaron casi todos los bloqueos por arriba hizo que se atrancara esa jugada y con ello medio sistema local. Lo que provocó que se perdiera confianza en esa jugada a medida que iban pasando los minutos y los ataques de Warriors cada vez fueron más individuales.

EL HACK A TRISTAN THOMPSON PUDO SER DECISIVO

A 3.14 para la finalización del cuarto período el marcador señalaba la distancia más grande del encuentro: 72-83 a favor de Cavaliers tras un triple de Lebron James, quien estaba comenzando a notar el cansancio en las últimas jugadas y estaba volviendo a recibir en parado para iniciar los ataques. Ese hecho y un deliberado ataque de faltas hacia un tirador de tiros libres de dudosa fiabilidad como es Tristan Thompson llevó el partido a la prórroga. Steve Kerr encontró tras ese 72-83 el camino para dejar a Cavaliers sin anotación. El ataque sobre Tristan Thompson obligaba a David Blatt a reservar una pieza vital en el rebote en los últimos minutos a riesgo de no atacar ninguna vez más en lo que quedaba de tiempo, Curry en esos minutos aprovechó todos los errores de Thompson desde la línea de personal para igualar el encuentro, sin embargo, el acierto de Kerr estuvo en la defensa sobre la estrella de Cleveland.

El técnico de Golden State identificó un Lebron James más pesado de piernas y provocó que precipitara sus ataques. Iguodala le daba el lado izquierdo a la estrella de Cleveland para que atacara con su mano mala y casi le dejaba la opción de pasarla para después encontrarse con un Daymond Green colosal en los últimos minutos del cuarto período y la prórroga. Esos dos jugadores provocaron que Lebron James marcara solo 4 de sus últimos 19 lanzamientos, sin embargo, el rey encontró aliados cuando parecía todo muy oscuro. Varias decisiones arbitrales estuvieron a punto de noquear a Lebron James pero consiguió firmar una asistencia para un triple clave de Shumpert en los últimos segundos y el resto lo hizo Dellavedova, el otro hombre del partido, quien recogió un rebote de los escombros, provocó una falta y con sus dos tiros libres le dio el triunfo a un James que firmó un nuevo partidazo, esta vez con triple-doble incluido: 39 puntos, 16 rebotes y 11 asistencias.

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