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¿Y si Douglas es un impostor?

Una nueva lesión del brasileño Douglas que le tendrá un mes en el dique seco comienza a levantar sospechas sobre lo que se esconde detrás de su fichaje.

Leo Messi es el tema de una película de Álex de la Iglesia, Cristiano Ronaldo hace actos extraños en eventos de máxima expectación para su película y posiblemente haya millones de historias dentro del mundo del fútbol que merezcan ser parte de una gran historia contada en el cine, a través de un libro o simplemente que formen parte del boca a boca de todos. El Barça actual, explicaba el gran Martí Perarnau, que podría ser estudiado por cómo destruir un Modelo exitoso en tiempo récord, contando, claro, que previamente se estudió en diversas universidades cómo se gestó el gran Barça de Guardiola en una asignatura que se llamaba: “La creación de un método exitoso”. Sin embargo, podría no ser la única gran historia que alberga este actual Barça.

Hace no mucho tiempo salió a la luz el caso de un jugador que había basado toda una carrera entera en mentiras. Diecinueve años de carrera profesional en la que apenas jugó algunos minutos y en el que se pasó el tiempo lesionado y conseguía pasar de equipo a equipo gracias a amiguismos. Este jugador era el brasileño Carlos Henrique Raposo y él mismo no tuvo problemas en explicar cómo sobrevivió en los equipos que estuvo.

“Hacía algún movimiento raro en el entrenamiento, me tocaba el muslo, y me quedaba 20 días en el departamento médico. En esa época no existía la resonancia magnética. Cuando los días pasaban, tenía un dentista amigo que me daba un certificado de que tenía algún problema. Y así, pasaban los meses”, describía el brasileño con detalles.

Se hizo amigo de gente como Edmundo, Romario o Ricardo Rocha y aprovechaba su amistad para alargar su carrera. Además se hacía cómplice de la prensa, y ésta, siempre interesada, hablaba bien de él. Así podía mantener su mentira el máximo tiempo posible, tanto que hizo una carrera espectacular.

En el Barça, podría haber algún jugador así. Vermaelen lo podemos descartar por su buen rendimiento prelesión en el Arsenal, pero ¿Y Douglas? Más allá de un rendimiento más o menos aceptable en el Sao Paulo, su aventura azulgrana bien podría ser contada por Raposo. Llegó de una manera extraña, nadie lo esperaba, parece que pocos le conocían y olía muy mal que llegara un lateral brasileño de nivel medio tras el fichaje de Neymar un año antes con tantos cabos sueltos, se podría incluso especular que la empresa del padre de Neymar andaba detrás, pero no queremos introducir más elementos de ficción en la historia.

El debut de Douglas tampoco fue muy esperanzador, apenas se pudo comprobar ante el Málaga que sabía controlar el balón con cierta dificultad. Luego la historia la sabemos casi todos, una fiebre que le evitaba entrenar, alguna lesión muscular, falta de adaptación y varias excusas más para que el brasileño no se viera ni en los entrenamientos. Luego cuando volvió a jugar, ante el Elche, dejó una asistencia de gol en lo más destacado que ha dejado ver como barcelonista, sin embargo, ahora una nueva lesión, un mes de baja confirmaron los médicos culés por una rotura fibrilar.

Es una lesión común entre los jugadores que sienten mucha presión, obviamente el cambio de expectación entre Brasil, aún siendo el Sao Paulo, y el FC Barcelona es evidente, no obstante, no deja de ser curioso que este hombre que llegó sin que nadie lo esperara no deje cada día de enseñarnos a olvidarlo, ¡Y eso que sigue en el Barça!

Artículo publicado para Madrid-Barcelona.com (20 de enero de 2015)

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